Asesinan a la ex Presidenta Municipal de Tiquicheo , acosada por los “narcos”

Agencias/Grupo Crónicas Revista

(Ntmx).- El cuerpo de la ex alcaldesa del municipio Tiquicheo, María Santos Gorrostieta Salazar,  fue localizado en un predio del municipio Cuitzeo, informó la Procuraduría General de Justicia del estado.

La ex alcaldesa ya había sufrido dos atentados cuando se desempeñaba como edil, en el trienio 2008-2011.

De acuerdo con los primeros informes, el cuerpo de la ex alcaldesa fue localizado en las inmediaciones de la comunidad conocida como El Chupadero, la madrugada del jueves, sin embargo fue hasta este viernes cuando sus familiares la identificaron.

El cadáver presentaba huellas de haber sido atada de manos y un golpe contuso en la nuca.

Como se recordará, Santos Gorrostieta sufrió un ataque el 15 de octubre de 2009 cuando viajaba en compañía de su esposo José Sánchez, quien murió en los hechos.

Posteriormente, el 22 de enero de 2010 la entonces presidenta municipal fue atacada por un grupo armado donde resultó con graves heridas.

Hasta el momento la autoridad no ha dado conocer el posible móvil del crimen, aunque se presume que está relacionado con los dos ataques previos.

¿Quien era María de los Santos Gorrostieta Salazar?

 María de los Santos Gorrostieta Salazar era dos personas en una. Su rostro era el de una bella joven profesionista que logró convertirse en la primera mujer en gobernar el municipio de Tiquicheo, Michoacán, entidad donde el grupo delictivo La Familia sentó sus reales.

Su otro perfil estaba dibujado  en su cuerpo, un verdadero mapa de guerra de la lucha que desde principios del sexenio calderonista se libra en México contra la delincuencia organizada: al menos 16 cicatrices y la colostomía (intervención quirúrgica para evacuar) le recuerdaban todos los días “el horror que he vivido”.

Víctima de dos atentados perpetrados por la delincuencia organizada, Maria de los Santos Gorrostieta había  mostrado a los periódicos fotografías de su torso, herido por 12 balazos de los ataques que sufrió el 15 de octubre de 2009 y el 22 de enero de 2010.

“Es cierto que se me ha atacado física y moralmente; en mi cuerpo se palpan aún las heridas de las balas y del descrédito de algunos que dudan de mi cuerpo mutilado, lucho día a día para que de mi mente se borren las imágenes de horror que he vivido y que otros, sin merecerlo ni esperarlo, han padecido también; a ellos mi reconocimiento, respeto y cariño por la valentía con que afrontaron los hechos y por su apoyo incondicional a mi persona y mi obra”, expresaba hace un año.

En el primer atentado su esposo, José Sánchez Chávez, murió. Fueron emboscados en la zona del poblado El Limón de Papatzindán, municipio de Tiquicheo. Un grupo de sicarios encapuchados los interceptó y les lanzó una granada. Luego baleó la camioneta Lobo en la que viajaban.

Tres meses después, el 22 de enero de 2010, la tragedia volvió a la vida de la alcaldesa Gorrostieta Salazar. Rumbo a Ciudad Altamirano, Guerrero, otra emboscada del crimen organizado la mandó al hospital con siete balas incrustadas en su cuerpo.

“A pesar de mi propia seguridad y la de mi familia, se agolpa en mi cerebro la responsabilidad con mi gente, los niños, las mujeres, los ancianos y los hombres que se parten el alma todos los días sin descanso para procurar un pedazo de pan para sus hijos. Es un gran peso saber que dentro de mis responsabilidades como presidenta municipal está el acercar los beneficios, los programas y los apoyos que sé significarán grandes mejoras en la economía y en la calidad de vida de los tiquichenses”, comentaba entonces.

Narraba que hubo quienes dudaron de sus heridas e incluso de los atentados en su contra. Por eso “quise mostrarles mi cuerpo herido, mutilado, vejado, porque no me avergüenzo de él, porque es el resultado de grandes desgracias que han marcado mi vida, la de mis hijos y mi familia”.

Al difundir estas imágenes, María Santos Gorrostieta sólo deseaba “comprensión, apoyo y consideración, pues, a pesar de mostrarme como alguien fuerte e inquebrantable, dentro de mí sigo siendo una mujer, frágil, soñadora, romántica, madre…”

Y en las fotos muestraba a las dos personas que es: la joven de rostro anguloso, nariz fina y recta, ojos grandes delineados cuidadosamente por cosméticos, labios carnosos y cabello estilizado, sobre un torso con oquedades que delatan el impacto de balas y un vientre partido a la mitad por una cicatriz que le nace dos centímetros debajo de su ombligo y le llega a la boca del estómago.

Que descanse en Paz esta mujer valiente, trabajadora y que no se dejó dominar por el crimen organizado. Resta exigir una pronta investigación del cobarde asesinato y que los criminales no queden impunes.

María Santos Gorrostieta

Médico cirujano.

Programadora de redes computacionales.

Diplomados en: cardiología, medicina estética, ginecología y obstetricia.

Cargos públicos:

Presidencia municipal de Tiquicheo desde el 1 de enero de 2008.

Delegada del municipio de Tiquicheo a la cuarta asamblea nacional extraordinaria y toma de protesta de Beatriz Paredes Rangel como presidenta del PRI.

Representante estatal como dirigente de la mujer en el municipio de Tiquicheo de Nicolás Romero en el comité estatal del PRI.

Los ataques

2009 15 de octubre. Sujetos armados balean la camioneta en la que viaja la presidenta municipal de Tiquicheo, quien resultó gravemente herida de varios impactos. Su marido, José Sánchez Chávez, murió en el lugar.

2010 22 de enero. En los límites con Guerrero, un comando ataca a balazos a la camioneta en que viajaba Santos. Ella, su hermano y dos funcionarios del ayuntamiento de Tiquicheo resultan lesionados.

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